Somos muchos, cada uno con su propio coco[*] , pensando en
sus cosas y con sus personales impresiones.
Tampoco podemos ver todo lo que se publica .
Yo lo veo así:
Por un lado, igual que os ha pasado a otros, me he llevado alguna sorpresa al ver la reacción
positiva y entusiasta de algunos vecinos y/o amigos ahora que he "salido del armario"
Las limitaciones del momento, tanto de la época del año, como de la situación económica, ya las sé,
las sabemos todos. Nadie tiene un duro, en marzo mucho menos, por varias razones: es el mes
en que se empieza a salir del agujero de enero y febrero, y, esto lo sabemos todos
los autónomos, mediado abril llega el zarpazo inmisericorde del IRPF+IVA del primer trimestre, que te vuelve a sumir
en el infierno, en los retrasos en los pagos a proveedores, las llamadas telefónicas
al banco, y para qué os voy a contar.
O sea, que el lado económico, se entiende perfectamente.
Lo que critica otro usuario, en otro hilo
[url]http://www.sfc-em-investigacion.co ... 90&p=19727[/url]
pues, sí, y no.
Y no te sientas directamente aludido,
poselin. Yo te entiendo perfectamente, y
no es coba ni nada por el estilo. Me veo en tu piel, cuando los primeros meses de estar
enfermo, me desesperaba y me liaba a puñetazos con las puertas y las paredes de mi casa.
Me rompí un nudillo, no exagero.
Hay varios proyectos que han superado ese mínimo con creces, y creo que la campaña es igual
para todos los proyectos Verkami: superado el mínimo, se anuncia el siguiente objetivo.
Yo no estoy en contacto físico con los que han diseñado la campaña, pero tengo la confianza
de su experiencia en estas lides, como para señalarles por poca escrupulosidad.
Más bien, me inclino a pensar que, con todas las limitaciones, la campaña en Verkami es
lo mejor que se ha podido hacer en este momento. Es mi opinión, y quizá no es acertada.
A lo mejor hay otras formas, pero confieso que yo, hasta ahora, no sé nada de campañas,
excepto las recogidas de firmas que, personalmente, en asuntos como estos, las encuentro
inefectivas y hasta superfluas. Y perdonadme los que no estéis de acuerdo, es sólo una opinión.
Y recordad que
no es la única vía de aportar.
¿Qué es lo que pasa con la gente enferma, asociada o no?
No voy a señalar a nadie, porque por encima de todo, todos los que estamos enfermos
somos propensos a volver la espalda si nos agobian con consignas, con consejos,
y con argumentos, por muy válidos que sean.
Y yo puedo hablar en primera persona: me dí de baja de una asociación, hace
unos años, por politiqueo.
Y no quise entrar a valorar razones ni argumentos de ambas partes; simplemente,
no me vi con fuerzas, y pensé: con lo que tengo, sólo me falta esto ahora.
Ésa es la reflexión que yo
me hago.
Lamento el discurso, pero no he podido condensarlo más.
[*]Para quienes sois de allende el Atlántico, el
coco es la cabeza en nuestro argot.