Por ahora, ya estoy de baja, y esperando que me llamen para hacerme la prueba de capacidad cognitiva (supongo que tardaran). La semana que viene llamaré a las doctoras del trabajo, a ver qué piensan y a ver si me dicen qué tengo que hacer ahora... Tengo la cabeza como un bombo, y una sensación agridulce: por una parte, estar en casa me hace sentir mejor, porque el descanso extra hace que pueda dedicar un ratito a una vida personal y familiar que había abandonado y por fin puedo ocuparme un poco de mi casa y mi família; por otra parte, me duele tener que dejar mi trabajo, que me gustaba mucho, y siento que me han descabalgado de un guantazo, con lo que duele eso .

Por otra parte, preferiría una resolución ahora mismo, y no este "estar en tierra de nadie", porque aunque tengo el informe que dice que no puedo trabajar, no sé si el ICAM estará de acuerdo y me darán la absoluta o si me enviarán a trabajar o me darán sólo la total y entonces tendré que meterme en follones de abogados y tribunales (no estoy para trotes, y no me ha gustado nunca ese tipo de dolores de cabeza... a más de uno debería haber denunciado en su momento y no lo hice por no tenerlos...) así que esta situación me da un poco de vértigo.
Bueno, ya os he dado un poco "la vara",

Ciberabrazos,
Eli