holapollo escribió:Esteban, te quiero contar mi experiencia. No porque quiera dar a entender que el gluten es seguro, pues siendo como es una proteína, es potencialmente alergénico, y así se acepta , y yo no soy quién para ponerlo en duda.
Me refiero a las limitaciones del método ensayo-error, cuando es sólo nuestra impresión la herramienta que tenemos para medir los efectos de algo.
En mis primeros años de enfermedad, yo no sabía qué tenía. No los upe hasta mucho después.
Pero en los análisis me apareció infección crónica por HVC (Hepatitis C) en grado bajo.
Los médicos me aconsejaron, básicamente, dejar el alcohol, o al menos, ser muy prudente, y no alimentarme a base de fritos.
Viendo que no mejoraba, empecé por mi cuenta a dejar de lado cualquier alimento graso.
También me animó a ello los consejos de una, entonces, amiga, igualmente seropositiva al VHC.
Me dejó algún libro donde se magnificaba la importancia de la dieta, se hablaba de la sillimarina, de las alcachofas, así que me dediqué a recolectar las semillas del cardo mariano, que crece abundante en donde vivía entonces, y a atiborrarme de alcachofas, que me gustan.
Nunca pude hallar un patrón consistente entre comer algo, o saltarme la dieta y empeorar. Cada cosa iba a su aire.
Me sucedió lo mismo no hace tanto tiempo, en un lugar donde viví un par de años; sospeché del agua, pero tampoco pude atribuirle con certeza la causa de mi recaída.
A no ser que el efecto sea inmediato o muy distinto de la sintomatología habitual (un dolor de cabeza, si no lo sufres, diarrea) es muy difícil sacar de eso una conclusión válida.
Una pregunta tonta: ¿no hay pruebas específicas y fiables para esclarecer ese trastorno?
Me he explicado mal. Como bien dices, es muy difícil encontrar una relación causa-efecto directa en esta jod*** enfermedad. Pero si hay una cosa que noté desde el primer día, fue el dejar el gluten. Tanto en el tema de la fatiga como en el digestivo. Es más, tuve algún efecto no esperado que descartaba, de alguna manera el efecto placebo: yo, desde hacía tiempo, me despertaba sobre las 4 de la mañana porque necesitaba mear...y fue empezar con la dieta y esa necesidad se cortó en seco (nunca mejor dicho). Y yo pensaba que era la edad, la próstata...
Lo que sí que no puedo demostrar, y es a lo que me refería, es que el hecho de no ser tan estricto con la posible aparcición de trazas de gluten en los alimentos, haya hecho que emperore poco a poco. De hecho, he vuelto al control estricto, como he estado años haciendo, y parece que vuelvo a estar mejor del estómago.
Respecto a la celiaquía y a la intolerancia al gluten...es lo mismo. Lo que pasa es que hay niveles. Cuando lo miré había cuatro, desde los casos clínicos, detectable fácilmente, en los niños, ya que tienen diarreas constantes, hasta varios tipos de manifestaciones subclínicas. Y en el último de ellos podría estar la intolerancia que ni siquiera es detectable con las pruebas de celiaquía. Yo me he hecho análisis y biopsia y me dió negativo.
Y lo de los estrógenos...la verdad es que veo que mi cuerpo en dos años ha sufrido una decadencia bastante lamentable. Tanto en lo potencial como en lo estético...y lo de las mamas...pues igual tienes razón...
