Hace bastante que no entro porque ando en una vorágine vital importante, con muchos cambios a nivel personal y me cuesta mucho sacar tiempo para forear, pero creí que esto debía contarlo.
La cuestión es que he pasado del grado moderado en que me estanqué más o menos desde septiembre-octubre del año pasado a grado leve en el último mes y medio. Creo que puedo decirlo ya tranquilamente porque no son sólo unos días buenos, sino que es objetivo que mi "energy envelope" se ha ampliado. Puedo caminar mucho más, hacer actividades que hace varios meses eran impensables, salir de casa casi cada día, hacerme cargo yo sola de todo lo de la casa, la crianza de mi hija y el trabajo desde casa, ir a hacer la compra y cargar peso, tener relaciones sexuales como una persona sana... Y mi PEM en general es de risa comparado con lo que era antes, aunque sigue ahí, pero aún en PEM tengo bastante funcionalidad. En fin, un pedazo de cambio. Eso contando que hace un año estaba encamada la mayor parte del tiempo y que usaba silla de ruedas hasta para trayectos cortos.
En mi caso, parece que mi SFC es claramente autoinmune, confirmado por el especialista de la unidad de enfermedades autoinmunes del Clínic. Pero allí no piensan tratarme la fatiga, claro. Sólo un tipo de autoinmunidad que tengo relacionada con el Síndrome Antifosfolípido.
Como expliqué en mi hilo, me lleva Carlos García, del equipo de Rigau. Estoy respondiendo muy bien al tratamiento con hongos. El cordyceps me sacó del grado severo para instalarme en moderado, y ahora me he introducido el Reishi, que me ha propulsado al grado leve. En teoría hacen sinergia, pero hay otras cosas que tengo que añadirme (oligoelementos, y en 2-3 meses subir la dosis de Reishi). Esta mejoría tan importante la he notado con sólo 1 cápsula del reishi al día. Es más, mi intolerancia ortostática y la niebla mental me han desaparecido casi al 100% cuando en enero se me objetivaron presíncopes en el estudio disautonómico.
Pero esto no es todo. En las pruebas que me hicieron de autoinmunidad, respecto a enero, me han bajado muy notablemente los marcadores de inflamación. La VSG de 16 a 8, el CH50 de 105 a 65, y el anticuerpo anticardiolipina de 69.9 (positivo fuerte) a 41,5 (positivo intermedio). Creo que tengo motivos para estar contenta.
En fin, sigo tomando mis mil suplementos, haciendo dieta keto AIP (aunque me he reintroducido algunos alimentos), duermo mejor en general (8 horas del tirón normalmente, sin tomar ya nada para dormir, ni siquiera valeriana) y tratando de cuidarme. Creo que aún me queda bastante camino por delante pero siendo optimista, me veo cada día más cerca de la remisión y ése es el objetivo por el que seguiré luchando.


¡Abrazos!